+ Acepto.
- ¿Aceptas?
+ Acepto
- ¿El qué?
+ ¿Cómo que el qué? Pues que acepto. Que salto. Sí, me has oído bien, salto. Salto contigo.
- ¿Estás segura? ¿Te arrepentirás luego? 
+ Sí. Muchas veces. Tantas que a veces te dé la sensación de que me estoy volviendo loca; así que tendrás que estar ahí como no has estado nunca con nadie, sosteniéndome la mano y dándome razones para no dejar de hacerlo. Así que ahora dime, ¿aceptas tú?
- Acepto.